Acércate a Zamora

Cerca de la frontera con Portugal, en Castilla y León, se encuentra Zamora, una ciudad cuyo casco antiguo, en buena parte circundado por murallas, está declarado Conjunto Histórico Artístico. También conocida como ‘La Bien Cercada’, la villa atesora uno de los catálogos de edificios románicos más relevantes de Europa, entre los que destaca su Catedral, veintidós bellas iglesias, dos palacios, un castillo, un puente y nueve casas.

Como Bienes de Interés Cultural están catalogados quince de los templos de la capital zamorana, que vivió su máximo esplendor entre los siglos X y XIII. De este periodo es la Catedral, que data del siglo XII. Referente de la arquitectura medieval, tiene planta de cruz latina, tres naves de cuatro tramos y tres ábsides que fueron sustituidos por una cabecera gótica, siendo su elemento más representativo la cúpula, con decoración exterior de escamas. En uno de sus lateral se emplaza el Museo Catedralicio, que exhibe una colección de tapices franco-flamencos de los siglos XV al XVII.
De entre las veintidós iglesias románicas que existen en la ciudad, sobresalen las de San Pedro y San Ildefonso, que custodia los restos de San Atilano y San Ildefonso de Toledo y que está declarada Monumento Nacional, al igual que la de San Claudio de Olivares y la de La Magdalena, que guarda un sepulcro en el que aparece representada una dama yacente con dos ángeles que llevan su alma. Otras de enorme valor artístico enclavadas en el casco antiguo son las iglesias de Santiago de los Caballeros, en la que fue armado caballero el Cid Campeador; San Isidoro, cuyo interior preserva su aspecto y fisionomía originarios; Santa Lucía, convertida en almacén visitable del Museo Provincial de Zamora; San Cipriano, utilizada como sala de conciertos sobre todo en el Festival Internacional de Música Pórtico; y las de San Andrés, San Esteban y Santa María la Nueva. Fuera del centro histórico, en las pueblas medievales o burgos, se localizan las iglesias de Santa María de la Horta, Santo Tomé, San Vicente Mártir, San Juan Bautista, San Antolín, del Espíritu Santo y Santiago del Burgo, declarada Monumento Nacional. De épocas posteriores son el convento del Corpus Christi o del Tránsito, dato en el siglo XVI, la iglesia renacentista de San Torcuato y el antiguo convento de San Francisco, convertido durante la invasión napoleónica en cuartel de las tropas francesas y que actualmente acoge la sede de la organización de cooperación hispano-portuguesa Fundación Rei Afonso Henriques.
La provincia cuenta con un total de 223 ermitas y santuarios, de los que 108 pertenecen a la diócesis de Zamora y el resto, a la de Astorga. En la capital, en concreto, se localizan siete ermitas: las de Carmen del Camino o Carmen Extramuros, la del Cristo de Valderrey, la del Cristo de la Salud, la de Nuestra Señora de la Peña de Francia, la del Puerto, la de Nuestra Señora de la Consolación y la de Nuestra Señora de los Remedios, a las que se suman los restos de otros templos similares.
De la arquitectura civil, cabe citar las Murallas de Zamora (siglos XI al XIII), el Castillo (siglos X al XVII), el Puente Nuevo (el originario databa de los siglos XII y XIII), el Ayuntamiento Viejo (siglo XV), la casa de los Condes de Alba de Liste (siglo XV), el antiguo hospital de la Encarnación (siglo XVII), el palacio de Doña Urraca y la Casa de Arias Gonzalo o del Cid, donde se crio Rodrigo Díaz de Vivar. Otros enclaves de interés son la Alhóndiga del Pan, del siglo XVI, al igual que el palacio del Cordón, y el palacio gótico tardío de los Momos, cuya fachada está declarada Monumento Nacional.
Algo que sorprenderá al visitante es que Zamora posee un conjunto integrado por diecinueve construcciones modernistas y un total de sesenta y tres inmuebles que hacen que esta ciudad tenga los mejores edificios del siglo XX de toda Castilla y León, según un estudio de la Unión Europea. En este sentido, destaca la labor realizada por el arquitecto barcelonés Francisco Ferriol, quien diseñó el Teatro Ramos Carrión, el bloque de viviendas Ufano, el antiguo Laboratorio Municipal y el edificio Aguiar.
En cuanto a su oferta museística, la ‘Ciudad del Románico’ cuenta con varios museos, como el de Zamora, el Catedralicio, el Etnográfico de Castilla y León, el Baltasar Lobo, el Pedagógico de la Universidad de Salamanca y el de Semana Santa. Esta última institución es de especial relevancia en una localidad cuya Semana de Pasión, declarada de Interés Turístico Internacional, es una de las de mayor tradición de España.
Respecto a su gastronomía, cabe resaltar algunos productos como el queso zamorano, con denominación de origen, al igual que el vino de Toro, el de los Arribes y el de Tierra del Vino, el garbanzo de Fuentesaúco, el pimiento Fresno-Benavente, la ternera de Aliste, el chorizo y la harina tradicional. Entre los platos más típicos, está el arroz a la zamorana, la sopa de ajo, el ‘dos y pingada’ (huevos fritos con jamón serrano), el pincho moruno, las perdices de mar, los tiberios, las cachuelas y las mollejas.
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