Acércate a Tudela (Navarra)

A 94 kilómetros de Pamplona se encuentra Tudela, centro económico y comercial de la Ribera de Navarra. Este municipio, situado a orillas del Ebro, es el segundo más poblado de la Comunidad Foral y atesora un variado patrimonio. Ciudad de origen islámico, en ella convivieron durante más de cuatro siglos musulmanes, mozárabes y judíos, que le imprimieron un mestizaje cultural que hoy se refleja en sus monumentos.

Pasear por sus callejuelas, pasadizos, murallas y atalayas supone realizar una inmersión en la historia de una de las ciudades más apasionantes del norte de España, en cuyo casco viejo el viajero podrá encontrar espléndidos edificios como las iglesias de San Nicolás y de la Magdalena, del siglo XII, o la Catedral de Santa María, del periodo tardorrománico. Construida hacia 1180 sobre los restos de una antigua mezquita, es Monumento Nacional desde 1884. Otras joyas del patrimonio religioso de esta localidad navarra son el Palacio Decanal o del Deán, que alberga un museo; el Seminario Conciliar de Santa Ana, de estilo manierista; la iglesia de San Jorge el Real, del siglo XVII; la parroquia y el hospital de Santa María de Gracia, de corte gótico-renacentista; las ermitas de Santa Cruz, de Santa Quiteria y de la Virgen de la Cabeza; la iglesia tardogótica del colegio de San Francisco Javier y la iglesia barroca de la Compañía de María; los conventos del Carmen, de las Dominicas y de las Capuchinas, de los siglos XVI, XVII y XVIII, respectivamente; y el convento de los Capuchinos, fundado a finales del XIX. Del pasado siglo son las parroquias de Nuestra Señora de Lourdes y de San Juan Bautista, así como los conventos de las Clarisas y de las Siervas de María.
De entre las obras más destacas de la arquitectura civil de esta ciudad, incluida en la Red de Juderías de España-Caminos de Sefarad y en las rutas turísticas sefardíes, sobresale el edificio de fachada neoclásica del Ayuntamiento o Casa Consistorial; el palacio del Marqués de San Adrián, sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia; la casa del Almirante, de estilo plateresco; el palacio barroco del Marqués de Huarte; la casa de los Ibáñez de Luna, la mansión de los Labastida y la Real Casa de Misericordia, así como el palacio de los Condes de Heredia Spinola, erigido en el siglo XVIII, entre otros edificios nobles que muestran escudos señoriales en sus fachadas. Otros enclaves de interés son la plaza de toros de Griseras, inaugurada en 1933; los monumentos al Corazón de Jesús y al Corazón de María; y la Torre Monreal, una construcción defensiva levantada en el siglo XIX sobre la original del siglo X.
En cuanto a la oferta expositiva de la capital ribera, cabe citar el museo de arte moderno Muñoz Sola y el Diocesano, situado en el Palacio Decanal, así como los archivos eclesiásticos de Tudela (Navarra), donde se puede encontrar documentación religiosa desde el siglo XI hasta la actualidad. Pero si lo que el visitante prefiere es pasear al aire libre, lo que no se puede perder es la plaza de los Fueros, punto de transición entre la ciudad antigua y la moderna. Construida en 1687, fue coso taurino, dispone de quiosco central y las fachadas de las casas que la circundan muestran escudos heráldicos.
Para los amantes de la naturaleza, lo más recomendable es realizar algunos de los itinerarios por el entorno del municipio, como el que recorre las Bardenas Reales, el que llega al Despoblado de Rada o el que atraviesa la Vía Verde del Tarazonica. En Arguedas, además, se encuentra el Parque Senda Viva, que cuenta con animales en semilibertad y atracciones.
Esta población también es conocida por su riqueza culinaria y por ser un lugar de referencia en el marco de la gastronomía de la ribera navarra, en la que tiene un papel preponderante la verdura que se cosecha en estas tierras. En la mesa no pueden faltar productos como los célebres cogollos de Tudela, los espárragos, los guisantes, el cardo, las habas, los pimientos o la alcachofa. De hecho, el plato estrella de la huerta es la menestra, aunque también se pueden degustar buenos jarretes y costillicas de cordero, callos, perdices, una excelente carne de toro y el típico calderete. Los postres más típicos, además de las frutas, son los cafareles, las mantecadas y el manjar blanco, mientras que la bebida más consumida son los vinos navarros.
En cuanto a su calendario lúdico, una de las citas más sonadas de Tudela (Navarra) son los Carnavales, cuya singularidad radica en la existencia de curiosos personajes como los ‘zipoteros’ o el ‘capirote’, que participan en el desfile de esta fiesta pagana. No obstante, las dos celebraciones con más arraigo son las ceremonias de la Bajada del Ángel y del Volatín, declaras de Interés Turístico Nacional, al igual que las Fiestas de San Juan, que tienen como escenario el barrio de Lourdes, y las Fiestas Patronales de Santa Ana. También en este municipio se organizan anualmente varias romerías, como la de Santa Quiteria, la de San Pedro y la del Cristo, cuyo origen se remonta a 1734.
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