Acércate a Sevilla

Sevilla, capital de Andalucía, es uno de los destinos turísticos más visitados de España, tanto por turistas procedentes de España como del extranjero.
Contribuyen a esto sus óptimas comunicaciones: por aire (el aeropuerto internacional de San Pablo está sólo a 10 kilómetros), por tren (está a dos horas y media de Madrid en AVE), etc.

La visita a Sevilla es siempre recomendable, pero las altas temperaturas que alcanza en verano hacen que en esta época sea preferible no acudir a la ciudad.
Sevilla, mezcla de culturas y estilos, alberga una riqueza peculiar: paseando por sus calles se encontrarán restos romanos, árabes, edificios renacentistas…
El río Guadalquivir, que divide la ciudad en dos partes, es seña de identidad de Sevilla. Es navegable en su último tramo.
Destacan en Sevilla los barrios de Los Arenales y Santa Cruz, que concentran una gran cantidad de edificios históricos de la ciudad.
En el Barrio de Los Arenales se encuentran la Plaza de Toros de La Maestranza, la Torre del Oro, la Iglesia de la Magdalena, el Hospital de la Caridad, la Maestranza de Artillería, la Avenida Cristóbal Colón…
El Barrio de Santa Cruz, construido sobre un antiguo barrio judío, está lleno de calles estrechas y tranquilas con aroma a azahar. En este barrio se ubican la Catedral, la Giralda, la Plaza del Triunfo, los Reales Alcázares, el Ayuntamiento, el Archivo de Indias, la Casa Pilatos, la Calle Sierpes (la más popular de la ciudad), el Hospital de Venerables, etc.
Los otros dos barrios importantes de Sevilla son el tradicional Barrio de Triana (el más antiguo de la ciudad, con buenos bares de “tapeo” en sus calles estrechas y empedradas) y el Barrio de la Macarena, lleno de iglesias y conventos mudéjares y barrocos.
Es típico en Sevilla adquirir algún souvenir relacionado con cualquier tópico andaluz: el mundo del caballo, los trajes de flamenca, sombreros, abanicos…
La gastronomía sevillana es rica y variada, y en los bares y restaurantes de la ciudad puede disfrutarse del “tapeo”, al igual que en otras muchas ciudades andaluzas. Las materias primas de su cocina son hortalizas, aceite de oliva, aves de caza, legumbres… Algunos platos representativos son el salmorejo, huevos a la flamenca, rabo de toro, pato a la sevillana, secreto ibérico, papas aliñadas, carne de vaca al estilo Sevilla, liados sevillanos, diversos potajes, alboronías, gazpacho, arroces… En su repostería, también merecidamente afamada, pueden encontrarse reminiscencias del pasado árabe de la ciudad.
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