Acércate a Palencia

En la llanura de Tierra de Campos, a orillas del río Carrión, se ubica Palencia, que se encuentra a unos 47 kilómetros de Valladolid, lo que las convierte en las dos capitales de provincia españolas más próximas entre sí. Como el resto de las ciudades más importantes de Castilla y León, atesora un importante patrimonio histórico y artístico, que es el mejor testimonio de la relevancia que en el pasado tuvo esta población.

No obstante, es la gran desconocida para muchos turistas, que quizá no sepan aún que Palencia cuenta con cinco Monumentos Nacionales, una de las catedrales de mayores dimensiones del país y una de las imágenes de Cristo, el del Otero, más grandes del mundo. A todos estos reclamos se le suman otros atractivos para el viajero, como sus extensas zonas ajardinadas, su extensa red de calles peatonales en el centro histórico y sus fiestas ancestrales, lo que la convierten en un excelente destino de interior.
Entre sus joyas arquitectónicas más destacadas se encuentra la Catedral de San Antolín, popularmente conocida como la ‘Bella Desconocida’. Declarada Monumento Nacional, su interior encierra valiosas obras de arte, como el retablo mayor de estilo renacentista, ‘El martirio de San Sebastián’ de El Greco y la cripta románica y visigoda de San Antolín, así como una colección de tapices. Otros interesantes edificios religiosos son la iglesia de San Miguel, un templo del siglo XII cuya torre es otro de los símbolos de Palencia y que, según cuenta la leyenda, fue aquí donde se casó el Cid Campeador; el convento de San Pablo, que encierra un hermoso retablo mayor y los sepulcros de los Marqueses de Poza; la iglesia de San Francisco, con artesonados mudéjares y una capilla cubierta de calaveras; el monasterio gótico de Santa Clara, que guarda el Cristo yacente, una talla de la que se dice que fue encontrada en el mar dentro de una urna y a la que le crece el pelo y las uñas; la iglesia de la Compañía, también llamada de Nuestra Señora de la Calle; y la ermita románica de San Juan Bautista, que fue trasladada y reconstruida en la capital palentina cuando Villanueva del Río, pueblo en el que originariamente se localizaba, quedó anegado por las aguas del pantano.
No obstante, el principal icono de la ciudad es el Cristo del Otero, obra del escultor Victorio Macho, cuyos restos descansan a los pies de la talla. Se trata de una escultura de treinta metros de altura, lo que la convierte en la tercera más grande de Jesús, detrás de la del Cristo Rey en Świebodzin (Polonia) y la de Rio de Janeiro (Brasil).
En su paseo por la localidad, el viajero también tendrá la oportunidad de visitar otros enclaves, como el Palacio Episcopal, sede del Museo Diocesano, las iglesias de San Lázaro, Santa Marina y San Bernardo, el Seminario Mayor, los conventos de la Piedad, las Agustinas Canónigas y las Agustinas Recoletas, la Capilla de la Soledad o la calle Mayor, en cuyas inmediaciones se sitúan los edificios civiles de mayor interés. La Plaza Mayor y el Ayuntamiento, el Palacio de la Diputación, el puente de origen romano de Puentecillas, el Colegio Villandrando, el edificio de Correos, el Teatro Principal, el Puente Mayor y el de Hierro, la Casa Junco, el Mercado de Abastos, el hospital de San Bernabé, el Casino de Palencia, la Casa de Flora Germán, el Consejo de Cuentas de Castilla y León o la Casa del Cordón, donde se ubica el Museo Arqueológico Provincial, son otros de los puntos clave que el turista debe conocer. No se pueden obviar, eso sí, los recintos museísticos de la ciudad, entre los que destacan los museos de Arte Contemporáneo, de Jerónimo Arroyo y de Victorio Macho.
Considerado como uno de los municipios más sostenibles y limpios de España, Palencia también cuenta con un extenso catálogo de obras de arte al aire libre, como las estatuas de Inmaculada Concepción, a Alonso Berruguete, a la Mujer Palentina, a Jerónimo Arroyo o al Campesino Ibérico, y monumentos en honor a los Mayores, al Cofrade, al Almirante Grau, a los Artistas Palentinos, a los Comuneros de Castilla, al Maestro, al Labrador, a los Héroes y Mártires o la Paz, entre otros tantos.
En cuanto a su calendario festivo, cabe citar el ‘Bautizo del Niño’, una celebración declarada de Interés Turístico Regional que tiene lugar el 1 de enero; el día de San Antón, en el que se bendicen los animales; la Festividad de Virgen de la Calle, patrona de la ciudad; Semana Santa, catalogada de Interés Turístico Nacional; la Romería de Santo Toribio, en cuyo marco se organiza una pedrea de pan y queso a los pies del Cristo del Otero; la Feria Chica y las Fiestas de San Antolín, entre otras.
Respecto a la gastronomía, el plato más típico es el lechazo asado, aunque también son tradicionales las sopas de ajo y la sopa castellana. De entre sus productos estrellas sobresale el pan, base de cocina palentina, las carnes, las verduras y las hortalizas.
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