Acércate a Islas Cíes (Pontevedra)

Las Islas Cíes, pertenecientes al término municipal de Vigo (Pontevedra), constituyen un archipiélago formado por tres islas: la de Monte Agudo y la de O Faro, unidas entre sí por un largo arenal llamado playa de Rodas, y la de San Martiño. Este entorno natural es un paraíso para las aves que anidan en sus acantilados y para las diversas especies que aquí habitan, así como uno de los enclaves más fascinantes de España.

La única forma de llegar a Monte Agudo y O Faro es a través del servicio de transporte marítimo de pasajeros, con salidas desde Vigo, Cangas y Baiona durante los meses estivales y en Semana Santa, siempre que el tiempo lo permita. A San Martiño, sin embargo, sólo se puede acceder con embarcaciones privadas. Una vez allí, el viajero descubrirá paisajes de ensueño, ricos ecosistemas marinos y subacuáticos, escarpados acantilados, impresionantes sistemas dunares, singulares matorrales costeros y las mejores playas del mundo, según algunas publicaciones extranjeras. En el archipiélago, que fue declarado Parque Natural en 1980 y Parque Nacional en 2002, también existen algunas construcciones, aunque escasas, como ermitas y castros.
Llamadas Islas de los Dioses por los romanos, que dejaron aquí ánforas, cerámicas y diversos útiles que actualmente se exponen en el Museo de Pontevedra, en ellas se han localizado yacimientos arqueológicos que datan la presencia humana sobre el 3.500 a.C. No obstante, los restos del primer asentamiento humano del que se tiene constancia pertenecen a un castro de comienzos de la Edad de Hierro. En la época medieval, las Cíes fueron habitadas por monjes de diferentes órdenes. Testimonio del paso de estos clérigos por el lugar son los monasterios de San Estevo y de San Martiño, así como una fábrica de salazón, sobre cuyos vestigios se construyó un restaurante. Las islas también fueron utilizadas por los piratas turcos y normandos, así como por las armadas invasoras, como la inglesa, que establecieron en este rincón del Atlántico su base de operaciones en sus constantes ataques a Vigo (Pontevedra).
No será hasta mediados del siglo XIX cuando se erija el primer faro en la isla que hoy recibe el nombre de dicha construcción (O Faro), momento en el cual algunas familias dedicadas a la pesca y a la ganadería caprina y ovina deciden repoblar el archipiélago. Sin embargo, en la década de los sesenta del pasado siglo, este paraje vuelve a quedar despoblado y, a partir de entonces, queda como un paradisiaco enclave para el turismo.
Hoy las Cíes constituyen un privilegiado entorno con fabulosas playas, que se fueron creando en la zona oriental, dado que en la vertiente occidental la acción erosiva del mar ha dado lugar a impresionantes acantilados y cuevas. Las aguas cristalinas, que adquieren un color esmeralda de este edén atlántica, y la arena blanca y fina son los elementos más característicos de las nueve playas de las que dispone el Parque Nacional, entre las que destaca la de Rodas, con un fabuloso sistema dunar; Bolos, a la que se accede a través de un sendero que pasa cerca del antiguo cementerio de O Faro; y Mixueiro, con una ermita dedicada a la Virgen de Carmen.
El viajero también podrá practicar senderismo a través de los senderos señalizados en el archipiélago, que permiten realizar cuatro itinerarios autoguiados en las islas de O Faro y de Monte Agudo. Son las rutas del Monte Faro, del Alto Príncipe, del Monte Agudo y de Faro de A Porta. Durante su paseo, podrá disfrutar de la riqueza paisajística, faunística y vegetal del Parque Nacional, que además de ofrecer diversos ecosistemas, es internacionalmente conocido por albergar importantes poblaciones de aves y otros tipos de vertebrados, especialmente de reptiles.
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