Acércate a Girona

Girona es uno de los destinos que todo viajero amante de la historia debe tener conocer. Su casco antiguo o Barri Vell atesora impresionantes monumentos, legado de su pasado, mientras que el resto de la ciudad concentra una gran variedad de servicios y atractivos para hacer de la estancia del visitante una experiencia única. Tradición, cultura y ocio se dan la mano en esta urbe catalana, cuyos orígenes se remontan a la antigua roma.

El casco histórico está delimitado por enormes lienzos de muralla carolingia que se pueden recorrer a través de paseos desde los que se obtienen unas bellísimas panorámicas de la capital. Entre la encrucijada de callejones medievales de Girona destaca el Call, uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa, donde se levanta el Centro Bonastruc Ça Porta, la antigua sinagoga convertida hoy en centro de estudios. También en el Barri Vell se encuentran las torres Julia y Cornelia, la Casa de l’Ardiaca, los baños árabes, el Palacio Episcopal, el monasterio de San Pedro de Galligants, la Basílica de San Félix, las pintorescas casas colgadas sobre el río Oñar y la catedral, que posee la nave gótica más ancha del mundo. Entre otras construcciones de cierta relevancia arquitectónica, en la plaza de la seo se hallan la Casa Pastors, edificio renacentista que es la actual sede Palacio de Justicia, y la Pia Almoina.
Otro enclave de especial interés turístico es la Rambla de la Libertad, que discurre por la antigua espina dorsal de la Girona medieval, barroca y octocentista. Se trata de un paseo arbolado que conserva una parte porticada medieval, así como algunos palacios ancestrales, siendo hoy en día una de las zonas más concurridas, al igual que la plaza de la Independencia o de San Agustín, situada en el Barrio de Mercadal, que está rodeada por edificios neoclásicos con porches escultóricos dedicados a los defensores de la ciudad durante los asedios de 1808 y 1809.
También son un reclamo sus puentes, construidos a lo largo de la historia para tratar de unir las dos partes de la ciudad separadas por el río Oñar. Uno de los más relevantes es el Puente de Hierro, también conocido como Pont de Eiffel, pues fue la empresa de Gustave Eiffel la encargada de construirlo en 1876. Otros puentes destacados son el de Gómez, de 1916; el de Piedra; y el Viaducto del Ferrocarril, construido en 1876 y que representó la llegada de la modernidad a Girona.
En cuanto a su oferta expositiva, este destino cuenta con el Museo de Historia, que ocupa el edificio que albergó el convento de los capuchinos (siglo XVIII); el Museo de Arqueología de Cataluña, emplazado en la antigua iglesia y convento de San Pedro de Galligants; el Museo de Arte, que exhibe obras de todos los períodos, desde el románico hasta la época contemporánea; el Museo Capitular-Tesoro de la Catedral; el Museo del Cine y el Museo de la Historia de los Judíos.
Respecto a las comunicaciones, el Aeropuerto de Gerona-Costa Brava está situado en Viloví de Oñar, a tan sólo 12 kilómetros de la capital, mientras que en la misma ciudad se ubica la estación de tren que conecta la ciudad con la red de ferrocarriles de todo el país.
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