Acércate a Fisterra (A Coruña)

A poco más de cien kilómetros de La Coruña y a 98 de Santiago de Compostela, se encuentra Finisterre, un municipio conocido, entre otras cosas, por ser el punto final del Camino de Santiago. Su nombre, que en latín quiere decir “fin de la tierra”, procede de la antigua creencia de que aquí acababa el mundo y comenzaba el mar. Pero éste no es el único mito relacionado con este territorio del que surgen múltiples leyendas.

Según cuenta la tradición, en el Monte del Cabo de Finisterre los romanos encontraron un altar al sol (Ara Solis) construido por pueblos anteriores a ellos. En este enclave se conservan los restos arqueológicos de Vilar Vello y la ermita de San Guillermo, relacionada con la cristianización de lugares paganos en los que eran frecuentes los ritos de fertilidad y donde se han descubierto importantes yacimientos que confirman la afluencia de peregrinos desde tiempos medievales. Otro edificio religioso de gran relevancia es la iglesia de Santa María das Areas, declarada Monumento Histórico-Artístico. Fundada en el siglo XII para marcar la finalización de la Ruta de Santiago, en su interior se guarda la imagen gótica del Santo Cristo de Finisterre, también conocido como ‘O Cristo da Barba Dourada’. Frente al templo, que mezcla elementos románicos, góticos y barrocos que corresponden a las distintas intervenciones de la que fue objeto, se ubicaba el hospital del peregrino. De la arquitectura eclesiástica destacan, asimismo, la capilla del Buensuceso, de estilo barroco, y las iglesias parroquiales de San Vicenzo de Duio (1669), San Martiño de Duio (1717) y San Juan (1774).
Entre los monumentos más representativos de Finisterre (La Coruña), cabe citar también el Castillo de San Carlos, una fortificación edificada en época del rey Carlos III para defender la costa de los ataques de los barcos enemigos, que hoy alberga Museo de la Pesca; y el Faro de Finisterre, el más importante de la Costa da Morte y uno de los lugares más visitados de Galicia. Otros puntos de interés son el Cementerio del Fin de la Tierra, el monumento al Emigrante y la Lonja Turística, que es el mercado donde se subasta el pescado que llega del mar y que permite que al visitante contemplar cómo se realiza esta primera venta y conocer las especies que capturan por los barcos de bajura.
Uno de los grandes atractivos de Finisterre (Coruña) son sus playas. Las más aptas para el baño son las que se encuentran abrigo del Cabo, cuyas aguas son tranquilas y cristalinas. Las que dan a mar abierto, por el contrario, suelen presentar un fuerte oleaje, que las convierte en un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos como el surf. Las playas más conocidas son las de Langosteira, la más concurrida de la Costa da Morte; Talón, desde donde se obtiene una fabulosa vista de la villa y se aprecia el cabo Finisterre; Corveiro, perfecta para bucear; Ribeira, situada en pleno casco histórico, al lado del puerto y del Castillo de San Carlos; Sardiñeiro, al norte de la población; y la de O Rostro, una de las más salvajes del litoral gallego. Aunque no son recomendadas para el baño, merecen una visita para observar la belleza del paisaje marítimo la cala de Arnela, donde naufragó el Casón, y Mar de Fora, con impresionantes dunas, desde donde se obtienen unas vistas fascinantes del Cabo da Nave (el punto más occidental del continente europeo) y de la mística Isla do Centolo.
En cuanto al calendario festivo de Finisterre (Coruña), cabe citar el Entroido, uno de los carnavales más populares de Galicia, y la Semana Santa-Festas do Cristo, la más relevantes de la región junto a las de Ferrol y Vivero; las tres están declaradas de Interés Turístico Nacional. Otras citas ineludibles son la Festa da Praia, que celebra el último último fin de semana de julio; la Festa Folk na Fin do Camiño; y la Festa do Longueirón, un evento gastronómico que exalta la joya culinaria de la localidad: un molusco similar a la navaja.
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