Acércate a Córdoba

La ciudad de Córdoba, cuyos orígenes se pierden en el tiempo, es un destino turístico imprescindible para conocer Andalucía y las huellas que en esta tierra ha dejado el paso de las distintas civilizaciones. A la visita a sus destacados monumentos se une la oferta de ocio, cultura y naturaleza que brinda la ciudad, así como su rica gastronomía, que deleitará al visitante.

Sin duda el monumento más famoso de Córdoba es la Mezquita, actual catedral de la ciudad, uno de los restos islámicos más importantes de todo el mundo, y mezcla de los estilos omeya, gótico, renacentista y barroco. Dispone dos zonas principales: el patio o sahn porticado, en el que se levanta el alminar, y la sala de oración o haram.
El Alcázar de los Reyes Cristianos, originario del s. XIII, ha tenido diversos usos a lo largo de la historia, como Sede del Santo Oficio o cárcel. Es una construcción prácticamente rectangular, flanqueada por cuatro Torres (la de Los Leones, el Homenaje, La Inquisición y Las Palomas), con bellísimos patios y galerías en su interior.
La Sinagoga, en el barrio de la Judería, es una de las mejor conservadas de época medieval en España. Este edificio, del s. XIV, sirvió de templo hasta la expulsión de los judíos en 1492.
Otras visitas de interés son la ciudad palatina de Medina Azahara, a 8 kilómetros de Córdoba, los Mausoleos Romanos, o las Caballerizas Reales, construidas por orden de Felipe II sobre parte del solar del Alcázar.
La arquitectura civil de la ciudad ofrece imponentes monumentos como el Hospital del Cardenal Salazar, de imponente fachada barroca, la Torre de la Malmuerta, la Torre de la Calahorra o el Puente Romano, levantado en el siglo I a.C., una de las visitas más exquisitas en la ciudad.
En cuanto a las obras de arquitectura de origen religioso, destaca el Templo Romano. Estaba dedicado al culto imperial, y, junto con un circo, formó parte del Foro Provincial. De la época musulmana es el Alminar de San Juan, otra construcción de carácter religioso que conserva casi íntegramente su fisonomía. El Monasterio San Jerónimo de Valparaíso (siglo XV) se ubica frente a Medina Azahara. Su origen gótico se ha enriquecido posteriormente con aportaciones renacentistas y barrocas.
Al margen de los monumentos, pasear por Córdoba también ofrece singular atractivo por sus plazas, como la de Capuchinos y Cristo de los Faroles o la Plaza de Corredera, así como por sus patios, rejas y balcones.
Para conocer más la cultura y tradición cordobesa, pueden visitarse museos como el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba, el Museo Diocesano, el Museo Etnobotánico, el Museo Julio Romero de Torres, o el Museo Taurino.
En cuanto a la gastronomía cordobesa, se nutre tanto de productos de la sierra (caza y ganadería) como de la campiña (aceite de oliva, verduras, o el vino Montilla-Moriles). Platos representativos son el salmorejo, los boquerones en vinagre, el rabo de toro, el flamenquín de jamón serrano, o el pastel cordobés en el apartado de los postres.
Para los amantes del turismo natural, la provincia ofrece variedad de caminos y rutas, al contar con una reserva y tres parques naturales, y una sierra de valor incalculable.
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