Si bien el principal atractivo de Chiclana son sus playas, quienes pasean por sus calles y alrededores pueden encontrarse múltiples edificios y monumentos que hablan de su pasado y muestran que Chiclana no sólo es turismo, sino también historia.
 

    Esta obra, uno de los ejemplos más bellos del estilo neoclásico en Chiclana, fue iniciada por Torcuato Cayón y terminada por su ahijado y discípulo Torcuato Benjumeda. De tres naves, con cúpula sin linterna, está sustentada por pilares cruciformes decorados con pilastras jónicas adornadas con guirnaldas. La fachada principal también está decorada con pilastras adornadas y entablamento en el que descansa el balcón principal. La fachada está rematada por un frontón triangular con varias esculturas. En el interior de esta Iglesia, declarada BIC (Bien de Interés Cultural) hay diversas obras de interés entre las que destacan una parte del retablo del altar mayor de la antigua iglesia realizado por Roque Balduque en 1577 y dos hermosos lienzos de la escuela de Zurbarán. Está situada en la Plaza Mayor de la localidad.

El punto rojo señala la situación de la
Iglesia de San Juan Bautista.
 

Exterior de la Iglesia
La Iglesia de San Juan Bautista,
también llamada Iglesia Mayor,
es uno de los iconos más
representativos de la ciudad
y del Neoclasicismo gaditano.


Cristo de Medinaceli, en el
interior de la Iglesia



La Ermita de Santa Ana se encuentra en las inmediaciones del parque del mismo nombre.

 
La Ermita de Santa Ana, sin duda uno de los edificios más representativos de Chiclana, se alza sobre el cerro del mismo nombre, cuya altura hace que sea visible desde toda la comarca. Fue levantada en conmemoración de la batalla que en sus proximidades libraron los franceses y españoles durante la Guerra de la Independencia. Es una original capilla octogonal, rodeada de un pórtico en arcada ochavada, que fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII, entre 1772 y 1774, según planos del arquitecto Torcuato Cayón. En su interior se conserva la imagen de Santa Ana y la Virgen Niña, obra del escultor Domingo Giscardi (siglo XVIII). Uno de los atractivos de esta bella obra son las interesantes vistas que ofrece sobre todo el Parque Natural de la Bahía y sobre la mayor parte del término municipal de Chiclana y su costa. Puede visitarse los martes.

La Ermita de Santa Ana es un lugar desde donde se observa toda la Bahía. Históricamente ha sido, entre otras cosas, una atalaya desde donde, en estados de guerra o de alarma, se avisaba a la gente del pueblo. Hoy forma parte de la recién creada Ruta de los Puntos Mágicos. Su placa dice lo siguiente: "Colina de Santa Ana, molino, fortín, ermita y antigua atalaya desde la que se alertaba al pueblo de Chiclana de los ataques vikingos y moriscos. Rompiente del levante y del poniente, blanca paloma para los marcos de la mar, rosa de los vientos."






Situación en el plano del Convento.

 
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El edificio es sin duda la más bella muestra del barroco religioso gaditano. La Iglesia y el Convento de Jesús Nazareno fueron fundados en 1666 por la Madre Antonia de Jesús, para lo que contó con la colaboración inestimable de la burguesía comercial gaditana, ejemplarizada en las figuras de Don Carlos Presenti y Don Diego de Iparraguerri, con parte de los beneficios del comercio con América. En su exterior destaca la portada barroca, genovesa, en mármol de Carrara, de la puerta principal del templo con sus columnas salomónicas, una de las más bellas de la provincia. En su interior es digno de resaltar el retablo de su Altar Mayor, también de estilo barroco, presidido por una hermosa talla procesional de Jesús Nazareno.
ALGUNAS IMÁGENES DEL EXTERIOR DEL EMBLEMÁTICO EDIFICIO



Sin duda, es la fachada de la
Iglesia, en mármol de Carrara,
lo más característico de esta
bellísima muestra del
barroco gaditano.




La Iglesia se encuentra en pleno
centro, junto al río Iro.

 
En su origen fue una ermita dedicada a San Pedro Telmo, patrono de la Hermandad de Mareantes y Pescadores de la entonces villa, de principios del siglo XVII. En 1735 Fray Tomás del Valle donó la ermita a los Agustinos Ermitaños, que se pasaron a ella en el año 1778, después de construir una nueva iglesia y convento. Abandonaron así el viejo convento de San Martín, que se ubicaba el la calle Convento. En éste habían permanecido desde 1577. En su interior destacan los retablos y algunos cuadros como la Inmaculada de Mulato, o la imagen de la Virgen de los Remedios (patrona de Chiclana) descubierta en el siglo XVI. En cuanto al exterior, hay que resaltar la espadaña angular, de concepción muy singular.


Fachada y campanario del
edificio.
Apenas se poseen datos sobre la construcción del edificio actual, al haberse perdido su archivo. Se sabe que la comunidad de religiosos agustinos permaneció allí hasta la Desamortización de Mendizábal.


Puerta de la Iglesia


 
La Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz es el templo más antiguo de Chiclana (segunda mitad del siglo XVI.) En su interior se conserva la imagen del Santo Cristo, a la que se atribuye origen mejicano.
El prestigioso arquitecto Torcuato Cayón dirigió, a finales del siglo XVIII, una de las más importantes restauraciones de las que ha sido objeto el edificio.




La Ermita, antiguo edificio religioso de gran tradición en Chiclana de la Frontera, se encuentra ubicada en pleno centro de la ciudad, en la Plaza del Santo Cristo.


Fachada principal del edificio.



Situación en el plano de la Torre.

 


La Torre del Reloj, uno de los iconos identificativos más emblemáticos de Chiclana de la Frontera, es conocida popularmente como el Arquillo del Reloj. Se trata de un edificio de uso civil, que en su origen formaba parte del antiguo Cabildo, situado en la Plaza Mayor.

Por carecer la Iglesia de San Juan Bautista de torres campanarios, la Torre del Reloj hace las funciones de ellas.



Torre del Reloj

La Torre del Reloj, uno de los iconos identificatorios más significativos de la localidad gaditana, se encuentra ubicada en la Plaza Mayor, formando junto con la Iglesia de San Juan Bautista un bello marco monumental, de innegable interés para el visitante.



Vista general de la Torre, enclavada en la Plaza Mayor de Chiclana.



Situación en el plano del edificio.

 


Construidas en el lugar que ocupaba el Palacete de don Alejandro Risso, a finales del siglo XVIII, el edificio fue dejado en su testamento para ser transformado en hospicio de San Alejandro.

En 1927, siendo Alcalde don Sebastián Martínez de Pinillos y Bel, se construyó el actual Consistorio, según los planos del arquitecto don José Plaja y Tobía, con la ejecución de Max Jacobson Flet. Es uno de los primeros edificios construidos de hormigón armado en España.



Puerta del actual Ayuntamiento.
En pleno centro de la ciudad se ubica este singular edificio de uso civil que conserva un gran valor histórico.


Fahada principal del Consistorio.



Vista del castillo desde la playa de Sancti Petri, frente al islote.

 


Fortaleza defensiva construida en su mayor parte en el siglo XVIII, si bien su torre cuadrada es del siglo XVI, integrada en el sistema de torres-almenaras de la costa.

El Castillo de Sancti Petri está construido sobre el islote del mismo nombre, y bajo sus cimientos se encuentran los restos del más famoso templo de la Antigüedad, el templo de Hércules-Melkart, deidad protectora de los marineros, comerciantes y de las ciudades. El castillo fue visitado por múltiples personaje famosos, entre los que destacan Julio César y Aníbal Barca.



Interior del Castillo.

El Castillo de Sancti Petri forma parte de la recién creada Ruta de los Puntos Mágicos". En los equinoccios de primavera y otoño el sol se pone justo tras la torre del castillo antes de que, según creencias de quienes lo construyeron, "se apagara en las aguas del Atlántico con estruendosos chirridos".



El Castillo se haya frente a la playa y el Puerto Deportivo de Chiclana.



Fachada exterior de la Ermita
de la Soledad.

 


Iglesia de San Sebastián, del siglo XVI, que ha sido objeto de múltiples reformas a lo largo de su historia.

Hospital de San Martín, del siglo XVI. Tras las numerosas reformas que ha sufrido, únicamente conserva sus retablos barrocos.

Ermita de la Soledad, del siglo XX.




Torre del Puerco, ubicada
en la Playa de La Barrosa.

 


Casa-Palacio del Conde del Pinar, del siglo XVIII, ubicada en la calle Fierro.

Casa de los Vea Murguía, también del siglo XVIII. Calle García Gutiérrez.

Torres Vigías Bermeja y del Puerco, en la Playa de la Barrosa.

Poblado Almadrabero de Sancti Petri, del siglo XX, que fue testigo de una gran actividad pesquera hasta 1973.

VISITA VIRTUAL AL POBLADO DE SANCTI PETRI (desplaza el ratón sobre la imagen para hacer la visita)