Esta emblemática Iglesia se ubica junto al Alcázar de la Puerta de Sevilla.
En su exterior, esta imponente iglesia de planta basilical destaca por su Torre, conocida popularmente como La Giraldilla, debido a su innegable parecido con la de la Catedral de Sevilla. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII, y la remata una veleta obra de Alfonso Berraquero, que simboliza la fe. En el interior de la iglesia, sin duda hay que llamar la atención sobre la Capilla Sacramental, verdadera joya de estilo rocalla atribuida a Ambrosio Vázquez de Figueroa, así como un gran número de obras interesantes desde el punto de vista artístico.