De esta obra mudéjar del s. XIV destaca principalmente su original torre-fachada renacentista, cuyas obras fueron acabadas en 1562, y el Altar Mayor, dieciochesco. El templo es de planta basilical, y conserva interesantes motivos pictóricos en el artesonado de su nave central (tiene tres naves.)


Se cree que fue construida en un solar en el que previamente se ubicaba una mezquita. De especial interés son la portada, enmarcada por un alfiz y el frontal de azulejos del retablo mayor, que data
del siglo XVI.