Esta imponente Puerta defensiva es una de las obras de los romanos mejor conservadas de la ciudad
Originalmente la Puerta de Córdoba contaba con tres arcos de entrada, característica ésta que la convierte en la única puerta romana defensiva que respondía a este modelo.

Está datada en el s. I, y su planta está básicamente constituida por un muro recto de sillería almohadillada de diez metros de altura aproximadamente y que está flanqueado por dos torres defensivas de planta octogonal, también de construcción romana y rematadas por almenas.


Vistas desde la Puerta de Córdoba