La gastronomía es un apartado más dentro de los parámetros que conforman una cultura. Es posible "leer" en los platos típicos de una comunidad cuál es la relación de ésta con su pasado, con su entorno y con otras sociedades coetáneas. En Carmona, la historia gastronómica corre paralela a la de los pueblos que han habitado en la tierra, y está intensamente ligada a los múltiples aspectos que la definen: su historia, su clima, su actividad económica e incluso su relación con otras ciudades.
UNA COCINA TRADICIONAL Y NUTRITIVA


De este modo, la gastronomía carmonense se ha visto especialmente influida por la riqueza y fertilidad hortofrutícola de la zona, características estas que han hecho de la ciudad un núcleo de población importante en todos los tiempos.
Es por esto por lo que su cocina mantiene como especiales protagonistas los productos naturales, que constituyen la base de una gastronomía de corte tradicional y nutritiva.

PLATOS TÍPICOS
Entre los platos más característicos de Carmona pueden mencionarse como entremeses la ensalada de escarola con pimiento molido, varias clases de revoltijos y aliños, el picadillo, el aderezo y la doméstica y tradicional preparación de las aceitunas: en salmuera, machacadas...
Entre los platos de mayor consistencia, cabe destacar que la cocina carmonense es una cocina típicamente mediterránea, saludable y nutritiva. Así, pueden señalarse los gazpachos, los pistos, la sopa de tomate, las boronías, las populares migas y gachas con canela, las espinacas con garbanzos, los espárragos revueltos con huevos, el cocido rural de tagarninas, los tallos, las manitas de cerdo, o el potaje de chícharos.

GASTRONOMÍA Y CULTURA
Al igual que en otras muchas ciudades de Andalucía, también existe en Carmona una gastronomía ligada al calendario festivo, aspecto dentro del que se incluyen especialidades gastronómicas como las "papas" en amarillo con bacalao, que se comen tradicionalmente los días de vigilia.

REPOSTERÍA CARACTERÍSTICA
En el apartado de los postres, son muy populares las tortas inglesas, -que se resuelven con la sencilla combinación del cabello de ángel, el hojaldre esponjoso y la canela azucarada- y el guiso de castañas con canela, acompañados del anís Los Hermanos, único con tres sabores: seco, dulce y semidulce. Otros deliciosos postres típicos de la localidad son los bollos de aceite, el arroz con leche, las torrijas bañadas de vino dulce y miel, los polvorones caseros y las tortas de almendras.

Capítulo aparte merecen los "dulces de las monjas", por encontrarse a medio camino entre la gastronomía y la artesanía, y que son elaborados en el convento de Santa Clara, siguiendo procesos rigurosamente tradicionales.



GAZPACHO


POTAJE CASERO

REVUELTO DE
ESPÁRRAGOS

PATATAS GUISADAS