Acércate a Canet de Mar (Barcelona)

Canet de Mar (Barcelona) está situado a 47 kilómetros de la Ciudad Condal y a 59 de Girona. Su ubicación, entre el Mediterráneo y el Parque Natural del Montegre, le proporciona un estupendo clima, con temperaturas agradables casi todo el año. Su infraestructura hotelera le ha permitido desarrollarse turísticamente, aunque en su economía también tienen un peso fundamental la floricultura, la industria textil y el cultivo de fresones.

Esta localidad de la Costa del Maresme es bien conocida por su influencia modernista. Lluís Doménech i Montaner, Puig i Cadafalch, Frances Daniel Molina i Casamajó, Josep Llimona, Carles Flotats y Eusebi Arnau fueron algunos de los arquitectos y escultores que dejaron su impronta en el municipio, que hoy dispone también de interesantes recintos expositivos, como la Casa-Museu, que evidencia el apogeo canetense en tiempos prósperos. Edificios del periodo modernista son, entre otros, la Casa Roure, el Ateneu Canetenc y la casa Doménech i Montaner, mientras que de otras épocas destacan el Castillo de Santa Florentina (siglo XI), el templo de Sant Pere (siglo XVI) y el Santuario de la Misericòrdia (siglo XIX).
Su costa, con una longitud superior a los dos kilómetros, se divide en dos playas: la de Canet y la del Cavaió. Ambas disponen de un fácil acceso a pie o en bicicleta y presentan un buen estado de conservación. El litoral está compuesto por un fondo arenoso causado por la descomposición de la rocas graníticas que forman el subsuelo canetense, y existe un área delimitada para la protección de la vegetación subacuática, al este del paseo marítimo. En esta zona se encuentran plantas autóctonas como el hinojo marino, la pita o la amapola marina.
En el interior, su espacio natural más relevante es el parque del Montnegre-Corredor, cuya cima se encuentra en Pedracastell, con unos 300 metros de altitud. Desde aquí se puede divisar gran parte de la costa del Maresme y de Barcelona. Acacias, pimenteras, romero, jara, pinos, encinas, cerezos y algarrobos engrosan el catálogo de la flora de este fabuloso enclave, que es el hábitat de un sinfín de especies animales, entre las que sobresalen el agateador común, la urraca, el arrendajo, la perdiz, la curruca cabecinegra, el ruiseñor, la ardilla, el ratón de bosque, el tejón, el jabalí, el zorro y la gineta. Desde hace unos años, hay tres rutas señalizadas a través de los bosques de Canet y, además, existe el sendero de gran recorrido GR-5, que une esta población con Sitges.
Otros rincones de Canet de Mar (Barcelona) que no puede perderse el visitante son el ayuntamiento de estilo modernista, construido a principios del siglo XIX; el parque de la Misericòrdia, un espacio verde creado en 1896 para acompañar al santuario del mismo nombre; las plazas del Mercado, de las Fuentes y Colomer, que fue un punto clave dentro del cooperativismo catalán; Vil·la Flora, un buen ejemplo de las casas construidas por los americanos; las Escaleras del Sant Crist, la Riera Buscarons, el cementerio municipal (siglo XIX) o la Creu Pedracastell, entre otros.
No menos interesante puede ser visitar a las poblaciones vecinas de Arenys de Mar, que posee uno de los puertos pesqueros más importantes de la provincia de Barcelona, y que, además, tiene una vertiente recreativa, o San Pol de Mar, otro bello municipio costero del Maresme.
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