Acércate a Cambrils (Tarragona)

Aunque su principal atractivo siempre ha sido la costa, Cambrils (Tarragona) goza de un gran repertorio de reclamos para los viajeros que buscan nuevas experiencias culturales, gastronómicas y deportivas. Su privilegiado clima permite disfrutar de este destino en cualquier época del año y su proximidad con otras ciudades, como Reus, Salou, La Pineda o el Priorat, la sitúan en primera línea en el mapa turístico catalán.

Estando en la Costa Dorada, no es de extrañar que Cambrils (Tarragona) cuente con impresionantes playas de arena fina y dorada a lo largo de sus nueve kilómetros de franja litoral, que pueden recorrerse a través de un extenso paseo marítimo, donde es todo un lujo disfrutar de un paisaje de extraordinaria belleza. Tras una ruta a pie o a bici por los enclaves más pintorescos y para no alejarse de la esencia marinera, es más que recomendable deleitarse con su rica gastronomía, en la que destacan los platos de pescado y marisco, siempre preparados con aceite de oliva virgen extra con denominación de origen Siurana. Algunos de los platos más típicos de la cocina cambrilense son los fideos rossos, la parrillada de marisco, el suquet de pescado y el arroz negro.
Pero no sólo de sus playas vive este municipio mediterráneo, situado en una de las zonas de mayor interés histórico y cultural de Cataluña. Una visita obligada merecen los núcleos del puerto y de la villa, la iglesia de la Virgen María de Vilafortuny, la Ermita de la Virgen María del Camí, las torres del Puerto, del Telégrafo y de la Ermita, el faro rojo, el Museo de Historia y la villa romana de la Llosa, un yacimiento arqueológico con restos de entre el siglo I a.C. y VI d.C. No menos fascinante es el Castillo de Vilafortuny, un edificio de carácter defensivo y militar con orígenes en el siglo XII y catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional.
Del patrimonio natural de Cambrils (Tarragona) destacan las marismas, situadas entre la playa de l’Esquirol y del Cavet; el Pino Redondo, un árbol centenario que es punto de referencia por su singularidad; la phitolata, otro árbol emblemático ubicado frente al Club Náutico, proveniente de Argentina; y los parques del Pescador, del Pinaret, y de parque Samà. Este último es un jardín histórico catalogado Bien Cultural de Interés Nacional que conserva el sabor romántico de la época colonial. Los propietarios originales fueron una familia establecida en Cuba que quisieron trasladar el ambiente exótico a estas latitudes.
El emplazamiento de Cambrils (Tarragona), además, la convierten en principio y fin de diversas rutas que discurren por los municipios cercanos y que posibilitan al visitante conocer la oferta de estos territorios catalanes. Desde aquí, se puede emprender un interesante recorrido hasta la Tarragona romana, viajar hasta el Reus modernista o iniciar un periplo por las rutas del Cister. Asimismo, la proximidad al parque temático Port Aventura, a sólo diez kilómetros del centro urbano, confiere un mayor atractivo a la oferta turística de la ciudad. Una oferta que se completa con los recursos de que dispone Cambrils para hacer las delicias de los amantes del deporte. Y es que, además de actividades náuticas, en este destino se puede practicar desde el senderismo hasta el golf, o hacer rutas en BTT o en quads.
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