Acércate a Calpe (Alicante)

En la comarca alicantina de la Marina Alta se encuentra Calpe, un municipio en cuya costa se alza una gigantesca roca de más de trescientos metros de altura conocida como el Peñón de Ifach, que es además uno de los símbolos de la Costa Blanca. Sus hermosas playas y calas, así como su privilegiado entorno, en el que destaca el parque natural de las Salinas, son los principales reclamos de este destino de la Comunidad Valenciana.

Su frente litoral está repleto de lugares de ensueño, como las calas Calalga, Les Urques, Les Basetes y La Manzanera, todas ellas de cantos rodados, o Gasparet y el Racó del Corv, accesibles sólo por mar, de ahí que sean parajes ideales para la práctica de la pesca o del submarinismo. Entre sus playas, cabe citar la de Puerto Blanco, la de Levante, la del Cantal Roig y la del Arenal-Bol, emplazada en el área del casco urbano. Cerca del puerto deportivo también se encuentra la cala del Mallorquín, y próxima al puerto pesquero, la del Racó, que son otras dos opciones para disfrutar del sol y del mar.
Pero además de las bondades de su fachada marítima, esta localidad de la costa norte de la provincia de Alicante, ofrece otros atractivos, como su patrimonio histórico y cultural, que incluye joyas arquitectónicas como la ermita del Salvador, enclavada en una colina que domina la bahía de Calpe y cuya primera edificación data del siglo XVIII, aunque fue posteriormente reconstruida. Otros templos de relevancia son la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, situada en pleno del casco antiguo; la ermita San Juan de la Cometa, que integra una antigua masía fortificada de los siglos XVII y XVIII; y la iglesia Antigua, único ejemplar gótico mudéjar de la región.
En el catálogo de monumentos civiles sobresalen los Baños de la Reina, una factoría comunicada con el mar perteneciente a la época tardo-romana y que pudo servir para conservar el pescado; las ruinas del Castillo Musulmán, junto al barranco del Mascarat; la Torre del Castellet y el Torreón de la Pieza. En su paseo por esta localidad de la Costa Blanca, el viajero tampoco debe perder la oportunidad de visitar una masía fortificada llamada Casa Nova (siglos XVII-XVIII); el Pou Salat, que suministraba agua en el siglo XVIII a los habitantes de esta población alicantina; el Molino del Morelló, erigido sobre los cimientos de una torre vigía construida en tiempos de Felipe II; la Forat del Mar, que son los restos de la muralla que rodeaba la ciudad; el antiguo ayuntamiento, hoy sede del Museo Arqueológico; y la Font del Llavador, del año 1876.
Los amantes de la naturaleza tendrán en Calpe (Alicante) varias opciones para disfrutar del entorno. Una de ellas es acercarse al Parque Natural del Peñón de Ifach, la inmensa roca que domina su litoral, con una extensión de 50.000 metros cuadrados y una longitud de un kilómetro, quedando única a tierra por un istmo. En este enclave, se puede pasear, hacer submarinismo o practicar la escalada. La posición del peñón fue un factor decisivo para la formación de las Salinas, una laguna con altas concentraciones de sal que representa otro de los fascinantes parajes del municipio, en el que también se localiza el Parque Enginent, un área recreativa emplazada a un kilómetro del casco urbano; la Zona de Oltá, en la ladera nordeste de la sierra del mismo nombre; y el Parque de la Vallesa, en la urbanización La Merced.
De su calendario festivo, cabe mencionar los carnavales, las Fallas, la Semana Santa, el Medio Año de Moros y Cristianos, la Cruz de Mayo, las Hogueras de San Juan, y las festividades de la Virgen del Carmen, la Virgen de las Nieves y del Santísimo Cristo del Sudor. Además, en Calpe (Alicante) se celebra el Carnaval Alemán, la Feria de Andalucía y la Fiesta de la Cerveza.
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