Acércate a Cabrera de Mar (Barcelona)

En el corazón de la comarca del Maresme se encuentra Cabrera de Mar (Barcelona), cuyo valle es muy rico en yacimientos arqueológicos. El más conocido es el poblado íbero de Burriac, que se extiende por encima de Can Modolell, y que atrae a los más apasionados de la historia. Sin embargo, esta pequeña población encierra otros muchos encantos, como su costa o sus parajes naturales.

A menos de treinta kilómetros de la Ciudad Condal y a más de cien metros sobre el nivel del mar, Cabrera se sitúa entre Vilasar de Mar, Mataró y Argentona. Aunque su núcleo urbano principal se encuentra a unos dos kilómetros de la costa, en un valle entre los montes de Burriac y de Montcabrer, el pueblo está muy vinculado al Mediterráneo. Su franja litoral está formada por una playa de arena fina, de fácil acceso y perfectamente equipada en cuanto a servicios, mientras que su área interior presenta un accidentado relieve, debido a la presencia de la Sierra de Sant Mateu, parte de la Cordillera Litoral.
El lugar más emblemático de la localidad es el castillo de Burriac, construido en la colina del mismo nombre, a más de 400 metros de altitud, sobre una torre de defensa anterior. La primera documentación que habla de su existencia data del año 1017, en unos escritos que Berenguer Ramón I recibió de su madre, la condesa Ermessenda. Entre los siglos XII y XIII se edificaron la torre del homenaje, los almacenes y la capilla, mientras que en el siglo XVIII dejó de utilizarse definitivamente esta fortificación, pero no así su capilla, cuya actividad se prolongó hasta 1836. Tras ser propiedad de las familias Santvicenç y Bosc, hoy pertenece al Ayuntamiento de Cabrera de Mar, un municipio que atesora otras joyas monumentales, arquitectónicas y arqueológicas, como las ruinas y la necrópolis de un poblado ibérico, o las iglesias de Sant Feliu y de Santa Helena, ambas de estilo gótico.
Desde este municipio, se pueden visitar otras poblaciones cercanas, como Mataró, capital de la comarca del Maresme y valedora de un rico patrimonio arquitectónico y arqueológico, fabulosas playas y un bello entorno natural; o Argentona, mundialmente conocida por su cerámica y alfarería tradicional, y por tener más de doscientas fuentes distribuidas a lo largo de su término municipal, algunas de las cuales manan agua con pequeñas cantidades de gas carbónico.
También su proximidad a la capital barcelonesa propicia que el viajero pueda hacer alguna escapada a la Ciudad Condal, considerada hoy uno de los destinos más completos de España. En la urbe catalana hay playas, monumentos, museos, galerías de arte, actividades culturales y de ocio de primer orden, tiendas exclusivas y restaurantes selectos. Hay cruceros y congresos, ferias de muestras y eventos de toda índole los doce meses del año. Una buena opción para compatibilizar la tranquilidad de Cabrera con el dinamismo y el cosmopolitismo de Barcelona.
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