Acércate a Amposta (Tarragona)

Amposta (Tarragona) se encuentra situada en el extremo meridional de la Costa Daurada, cerca del Parque Natural del Delta del Ebro, lo que la convierte en un destino muy demandado por los amantes de la naturaleza y de los espacios de alto valor medioambiental. La capital de la comarca del Montsià, además, conserva algunos vestigios de su origen medieval, como los restos de un castillo del siglo X.

Al encontrarse muy próxima a uno de los humedales más importantes del Mediterráneo, esta localidad atrae a viajeros de todas partes del mundo ávidos por descubrir y disfrutar del conjunto de canales, lagunas y arenales que conforman el Delta del Ebro, lugar idóneo para el cultivo del arroz y hábitat de diversas especies de ave; de ahí que sea un enclave de obligada parada para los apasionados de la ornitología. Una posibilidad que ofrece este destino para admirar su fabuloso entorno es enrolarse en una travesía en barco partiendo desde el puerto fluvial de Amposta. La confluencia de masas de agua salada y dulce da lugar a una gran riqueza piscícola en esta área.
En el núcleo urbano de Amposta (Tarragona), existen destacados ejemplos de la arquitectura modernista, como la Casa Fàbregues; singulares templos, como la ermita de Santa María del Montsià, escenario de una popular romería que se celebra cada año en la localidad; e importantes obras de ingeniería, como el emblemático puente colgante que cruza el Ebro, construido en el año 1919. A orillas del río también se levanta una de las construcciones más significativas de esta ciudad catala: la torre de la Carrova, del siglo XIV, que defendía la entrada del estuario.
De su patrimonio arquitectónico y monumental, también destacan la Iglesia Arciprestal de la Asunción, que aunque se empezó a construir en el siglo XVIII, aún hoy está inacabada, puesto que falta uno de los dos campanarios proyectados; y las iglesias de San José, emplazada en el barrio del Grao, y del Sagrado Corazón, sita en el barrio de Valletes. Los dos principales espacios expositivos de la ciudad son la Casa de Fusta (Casa de Madera), cerca de l’Encanyissada, ubicada en un antiguo refugio de cazadores, y el Museo del Montsià, alojado en el antiguo edificio de las escuelas públicas y que contiene diversas exposiciones permanentes de arqueología, fauna y flora del Delta del Ebro. El recinto también cuenta con algunas salas de exposiciones temporales.
Otros lugares de interés son Balada, una pequeña población deltaica desde la que el viajero puede conocer el entorno del río, el bosque de ribera y los cultivos de esta zona; la barraca de l’Ametllé; los restes del castillo medieval, construido en el siglo X; el Jardín del Bou, poblado por los arbustos y árboles más representativos de los diferentes ecosistemas de la comarca de Montsià; y la Laguna de l’Encanyissada, la más grande del delta del Ebro, con cuatro miradores faunísticos y un itinerario con carril para bicicletas.
La playa Els Eucaliptus, que recibe su nombre por una urbanización cercana en la que abundan los eucaliptos, tiene una longitud de 4,5 kilómetros y una anchura de 150 metros. Su arena es dorada y el oleaje, moderado, por lo que es un lugar ideal para bañarse y pasear al aire libre, una actividad esta última que también puede practicarse en la zona del Camí de les Madalenes, situado en la carretera marítima, entre el Poblenou del Delta y la playa del Trabucador. Dicha vía conduce hasta el mar de la Badia dels Alfacs, donde se hace pesca deportiva y se atracan pequeñas embarcaciones, pero, sobre todo, donde se puede contemplar una espectacular vista panorámica con la torre de Sant Joan, la península de la Banya y la Sierra de Montsià al fondo.
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