Acércate a Alfás del Pi (Alicante)

En plena Costa Blanca, en la provincia de Alicante, se encuentra Alfàs del Pi, un pueblo bañado por el Mediterráneo cuyas playas son su principal atractivo. La hospitalidad de sus gentes y la calidad de sus servicios turísticos lo han convertido en un destino de referencia, en el que el viajero puede disfrutar del sol y del mar, deleitarse con su rica gastronomía, divertirse con sus fiestas y tradiciones y, sobre todo, descansar.

A unos dos kilómetros del casco urbano, a los pies de la Sierra Helada, se extiende la playa del Albir, que concentra gran parte de la oferta de ocio de este municipio de la Comunidad Valenciana, mientras que cerca del faro existe otra zona de baño especialmente destinada a la práctica del nudismo. Una forma de acercarse al frente litoral de Alfàs del Pi es recorriendo su paseo marítimo, llamado el Paseo de las Estrellas por estar en él inscritos los nombres de los actores que han pasado por esta población con motivo del Festival de Cine aquí que se celebra cada mes de julio.
Para los amantes de la naturaleza, una alternativa especialmente atractiva la constituye la Ruta Verde del Albir, que ofrece al excursionista la posibilidad de trasladarse desde la playa hasta la Sierra Helada, concluyendo el itinerario en el faro, al que se llega por el camino viejo. En esta zona se puede practicar senderismo o cicloturismo por las veredas que existen en el paraje, que linda con el municipio vecino de Benidorm. Otras actividades deportivas que pueden realizarse en Alfàs del Pi (Alicante) son el atletismo, la natación, el submarinismo y demás disciplinas náuticas.
Un paseo por las calles de la localidad permitirá al visitante descubrir algunos de sus enclaves más interesantes desde el punto de vista arquitectónico, como el puente romano o la iglesia de San José. Además, en la citada playa del Albir se puede contemplar un yacimiento arqueológico con restos romanos. No hay que olvidar que Alfàs del Pi (Alicante), cuya economía ha estado tradicionalmente vinculada a la agricultura y a la extracción de hierros y yeso, surgió como núcleo fortificado para defender a estas tierras de los ataques de los piratas berberiscos. Otro acontecimiento clave para entender la historia de la villa es la plantación de un gran pino en la plaza del pueblo por parte de los aldeanos en 1786 para reivindicar su independencia de Polop. A este hecho, precisamente, debe la localidad su apellido, del Pi (‘pino’, en castellano).
De su calendario lúdico y religioso, cabe citar la festividad de San José, que se celebra en el mes de marzo, y la de la Cruz, que tiene lugar el primer fin de semana de mayo. En agosto son las fiestas de la playa del Albir, mientras que en noviembre llega el turno de las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo del Buen Acierto. Por otra parte, la Casa de la Cultura suele ofrecer una atractiva programación orientada tanto a los vecinos como a los viajeros que llegan a esta población alicantina, que también acoge anualmente unas Jornadas Musicales dedicadas a Mozart.
En la gastronomía de esta localidad, situada a 50 kilómetros de Alicante y a cinco de Benidorm, abunda el pescado fresco procedente de la bahía. Algunos de los platos tradicionales de la cocina local son los arroces, las cocas saldas y dulces, la ‘pebrera ofegá’, la borreta y los ‘pilotes de Dacsa’, que son unas pelotas de carne y maíz.
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