Acércate a A Coruña

La Coruña concentra una variada oferta cultural y de ocio que la convierte en una de las ciudades más dinámicas del noroeste peninsular. Pero no ha dejado atrás su pasado, sino que ha sabido ponerlo en valor. Del periodo prerromano quedan vestigios en el Castro de Elviña, poblado fortificado ocupado entre los siglos VI a.C. y II d.C., mientras que de la era romana conserva el que hoy es su principal símbolo, la Torre de Hércules.

Atraídos por la estratégica situación del puerto de la ciudad en las rutas hacia las Islas Británicas, los romanos se asentaron aquí y construyeron el legendario faro en el siglo II, durante el gobierno del emperador Trajano. De posteriores épocas, pero no por eso menos importes, son los conventos de Santa Bárbara (siglo XV) y de Santo Domingo (siglo XVIII), cuya iglesia alberga la capilla de Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad; el Palacio Municipal o Casa Consistorial, un edificio modernista rematado en tres torres con cúpula; las Puertas del Mar, abiertas en distintos puntos de las viejas murallas del siglo XV; los Jardines de San Carlos, creados en 1843 sobre el antiguo bastión del mismo nombre; y el Castillo de San Antón (siglo XVI), que se emplaza en un pequeño islote de la bahía coruñesa, hoy unido a tierra firme, y que fue erigido para alojar a enfermos contagiosos y posteriormente funcionó como fortaleza y prisión. En su interior se encuentran las dependencias del Museo Arqueológico.
Otros lugares de interés son las iglesias de las Capuchinas y de San Nicolás, ambas de estilo barroco compostelano del siglo XVIII; las iglesias de Santa María del Campo y de Santiago, de origen románico las dos; y las Galerías Coruñesas, unas construcciones acristaladas ubicadas en la avenida Da Mariña, que se hicieron para aprovechar mejor las horas de sol y que le dieron a Coruña el sobrenombre de Ciudad de Cristal.
En un periplo turístico por la ciudad, no puede faltar un recorrido por las vías más comerciales, la calle Real y Rego de Auga, que desembocan en la majestuosa plaza de María Pita; una visita al Museo de Arte Sacro y a la Fundación Luís Seoane; y un paseo por los Jardines de la Real Maestranza, con antiguos cañones de defensa y desde donde se obtiene una fantástica vista al dique de Barrié de la Maza y al Castillo de San Antón. Ya en el Paseo Marítimo, el viajero puede tomar el Tranvía Turístico hacia la Torre de Hércules, disfrutar de un recorrido que ofrece unas singulares panorámicas de la costa atlántica y descubrir el Aquarium Finisterre. En cuanto a su oferta museística, A Coruña dispone de una red de espacios expositivos, entre los que se encuentran las casas-museo de Casares Quiroga, de Emilia Pardo Bazán, de María Pita y de Picasso, las colecciones de arte María José Jove y de Reloxos, el Domus, el Instituto ‘José Cornide’ de Estudios Coruñeses, la Casa de las Ciencias, las fundaciones Luis Seoane y Pedro Barrié de la Maza, los museos Arqueológico e Histórico, de Arte Contemporáneo, de Bellas Artes y de Arte Sacro de la Colegiata de Santa María do Campo.
Para recobrar fuerzas, nada mejor que entregarse a los placeres culinarios que ofrece la gastronomía coruñesa, internacionalmente reconocida. En la cocina local no faltan las empanadas, los quesos, los vinos de la tierra y los platos a base de marisco y pescado de primera calidad. Y es que, ante todo, A Coruña es una urbe abierta al Atlántico, bañada por el océano y con doce bellísimas playas como son las Adormideras, las Lapas, las Xubias, Bens, Dos Moros, Lino-San Roque, Matadero, O Portiño, Orzán, Oza, Riazor, y San Amaro.
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